La comunidad rosenthalina ha demostrado, una vez más, que el verdadero valor está en el corazón con el que actuamos. Nuestra campaña de recolección de chapitas y material de reciclaje, para Aniquem, organización que acompaña en el tratamiento a niños y adolescentes sobrevivientes de quemaduras, fue más que un evento: se convirtió en un acto



